NUESTRO BLOG

Gaticos-jugando.jpg

2016-06-09

El incremento de la crianza del gato como animal de compañía en los hogares es acelerado, cada vez son más los pacientes felinos los que llegan día a día a las veterinarias, su aumento tal vez este relacionado con nuestro mundo actual el cual gira alrededor del trabajo con una vida más agitada en espacios cada vez más pequeños desplazando a la mascota tradicional el perro a alguien un poco “más fácil” de criar.

El gato está ocupando su lugar porque se acomoda más a ese estilo de vida, un individuo mucho más independiente de la atención por parte de su propietario, que no hace falta sacarlo para que haga sus necesidades y que no necesita “tanto espacio” para desarrollar su comportamiento normales, además con el tiempo aprendemos a querer tal y como es. (Pongo esto entre comillas porque a veces sin darnos cuenta, las restricciones no son buenas y son razón para empobrecer el bienestar animal.)

Los gatos son animales que a pesar de tener estas ventajas sobre los caninos, también son animales que necesitan estar en un ambiente adecuado para desarrollar comportamientos normales. Lugares donde poder comer, hacer sus necesidades y que siempre este limpio, jugar, marcar, descansar, y un sitio tranquilo para ocultarse cuando lo desee. El propietario debe dar estas facilidades sin que afecte tampoco su entorno para que ambos puedan vivir una buena vida.

¿Como saber a la hora de adoptar un gatico?

Al adoptar un gato debemos conocer aspectos importantes de su desarrollo, por ejemplo el periodo de socialización de los gaticos termina a la 8 semana de vida (periodo de adaptación a los diferentes estímulos). En este periodo el gatico debe aprender a familiarizarse estímulos a su alrededor para comenzar a desarrollar comportamientos normales que son necesarios para su especie, el que come, el donde come, que sea alejado de donde hace sus necesidades, el cual tenga una arenera adecuada y sea un lugar tranquilo. Dentro de este periodo también aprende a conocer con quienes va a vivir, y como se comportan ya sea niños, adultos, otras especies. Una vez terminado este periodo es muy difícil relacionarlos con estos estímulos. Luego el gatico comienza a explorar su territorio el cual empieza a delimitar por medio del marcaje, comienza a jugar y se aceleran esos instintos normales de su especie como por ejemplo la caza.

En el tema de marcaje es importante conocer que los gatos deben contar desde la llegada a la casa con rascadores adecuados y ubicados en lugares visibles para evitar que use los muebles o cortinas que una vez dañan se puede volver un problema difícil de resolver.

¿Como jugamos con nuestro gato?

La mayoría de personas jugamos con nuestros gaticos de forma directa, nos parece adorable cogerlos y acariciarlos, jugar con ellos es muy fácil pues los podemos manipular, pero no sabemos que estas manipulaciones con el tiempo se van volviendo cada vez más bruscas pues estamos con un animal que comienza a crecer y puede usar sus herramientas de juego, las uñas y sus dientes para hacerlo. Es ahí cuando el gatico pasa a ser de adorable a insoportable pues nunca le hemos enseñado a jugar y el solo hace lo que siempre ha hecho.

Otras personas juegan al yo te cazo y tú me cazas, y se persiguen o se dejan perseguir pero este juego también es algo peligroso con el tiempo. Los gatos pueden sorprender a su propietario y lanzarse a las piernas o en algunos casos a la cara, y hacer daño.

Siempre la prevención es mejor que la cura, al gatico no se le debe permitir jugar con las manos, en cambio de esto se promueve el juego con juguetes pequeños que le permitan simular la caza de un roedor pequeño. Para eso en el mercado existen variedad de juguetes como ratones de peluche con ruedas, pelotas con cascabeles, o pelotas o ratones unidas a una cuerda para poder interactuar con el gato.

Los propietarios deben conocer las señales de postura que su mascota felina le muestra al momento de estar jugando, ejemplo la dirección de las orejas, el tamaño de las pupilas y movimiento de la cola y la posición del cuerpo; y es importante que el las identifique para diferenciar en que momento el gato esta relajado o está jugando muy excitado y brusco para así poder saber cuándo es el momento de parar.

Si el problema ya se presenta recordar que el castigo físico no está recomendado, pues podría ser perjudicial para la relación mascota propietario y empeorar el problema. En el momento que el gato comience a jugar de forma inadecuada con las manos de su propietario lo recomendable es parar por unos minutos y redirigir su juego con juguetes adecuados, si persiste o está muy excitado jugando con las manos, lo correcto es aislarlo en un cuarto sin ruido por unos minutos para que se tranquilice y luego redirigir el juego desplazándolo para alcanzar o atrapar.

El introducir otro gatico a veces funciona porque entre ellos aprenden a jugar y es mucho más fácil la crianza. O algunas clases de obediencia también son útiles para solucionar el problema.

De igual manera es siempre importante tener la asesoría de un profesional en etología y de su veterinario de confianza para solucionar este tipo de problemas y no pase a ser un mal juego.

Oscar Fabián Guevara Baquero.

MVZ Etología Veterinaria.


dog-new-black.jpg

2016-06-09

Los problemas dermatológicos en medicina veterinaria es sin duda la más solicitada por los propietarios al veterinario generalista, y a veces es muy difícil de diagnosticar por parte del veterinario, a eso le sumamos que el tratamiento puede funcionar pero a veces sin una causa clara estos pacientes pueden recaer.

Desde el desarrollo embrionario (el desarrollo del feto), los tejidos que hacen parte del SNC y del Sistema tegumentario comparten orígenes, tanto en sus células madre como en la comunicación cito química y su estrecha relación en la homeostasis del organismo adulto.

No es desconocido para todos que la piel es el reflejo del bienestar y el mantenimiento saludable del cuerpo, y que algunas enfermedades ocurridas en el hígado, tiroides, sistema circulatorio, entre otras, se reflejan directamente en el estado de la piel, así mismo cuando encontramos enfermedades en el SNC o situaciones ambientales que afectan el comportamiento, también se reflejan síntomas dermatológicos.

Rasquiña (prurito), alopecia, seborreas, mal olor, eritemas, son consecuencia, síntomas de problemas secundarios o primarios dermatológicos.

Las condiciones dermatológicas primarias en pacientes psiquiátricos están documentados en humanos, así mismo en animales con Atopia (Animales diagnosticados con dermatitis alérgica), dermatitis inflamatorias crónicas se relacionan con estados de ansiedad y estrés, el prurito comparte vías aferentes y deferentes tanto nerviosas como hormonales con conexiones neurológicas que dan comportamientos relacionados con estados nerviosos de ansiedad.

Estas enfermedades de la piel crónicas predisponen a comportamientos que en el tiempo se desencadenan más fácilmente en medios ambientes con baja estimulación como el estrés, ansiedad, y/o agresividad A si mismo estos comportamientos han sido correlacionados con aumento de prurito y facilitación a empeoramiento en problemas de piel.

Para el Dr Vint Virga Médico veterinario Etólogo y autor del libro “The soul of all living creatures” los problemas dermatológicos con componentes comportamentales pueden clasificarse según su origen:

Desordenes comportamentales primarios.

Así como en humanos se han descrito comportamientos compulsivos obsesivos (Obsessive- Compulsive Disorder OCD) En perros y gatos no se tienen datos estadísticos, pero se sabe que también sufren condiciones similares como las estereotipias, que pueden ser de origen neurológico, o patológicas que generan estados de estrés y de ansiedad, llevando a los animales a comportamientos de auto-injuria, auto-mutilaciones, usando partes de su cuerpo como sus dientes, lengua, uñas, o usando las paredes u objetos como muebles para controlar el prurito.

En caninos la dermatitis acral, el lamido de flancos, de miembros, manos y patas, morderse la cola, o rascarse de manera incontrolable; en felinos el aumento de acicalamiento (dermatitis psicogénica), síndrome de hiperestesia felina, morderse la cola, y rasquiña incontrolable.

Las lesiones pueden ir acompañadas de infecciones bacterianas secundarias, y en la casuística el 50 % de los casos puede comenzar por un problema de estrés que lleve a un problema

dermatológico, datos de Vint Virga el 70 % de dermatitis acral en perros se encontró comportamientos con componentes de miedos, fobias, estrés, ansiedad y agresividad.

Desordenes de comportamiento secundario.

Pueden ser problemas dermatológicos que causan cambios en el comportamiento del animal, tales como el dolor, el prurito, alteraciones en la piel pueden llevar a estresar al animal, pudiendo cambiar hasta los patrones de sueño, animales que permanentemente se están rascando en las noches y no dejan dormir a su propietario, afectando directamente el bienestar del animal.

Desordenes cutáneos sensoriales

Son problemas donde el paciente experimenta sensaciones de picazón, prurito en ausencia de evidencia clínica dermatológica, neurológica o médica. Es diagnosticada en humanos con ansiedad y depresión, se considera como un desorden psiquiátrico. El ejemplo del síndrome de hiperestesia felina, puede ser un caso similar al experimentado en humanos, es un síndrome que incluye aumento actividad motora, elevaciones de la región de la pelvis y cola, acompañada de vocalizaciones, excesivo lamido, morder, masticar, acicalamiento de cola, flancos, zona anal y lumbar, que llevan a alopecias, también puede ir acompañado de espasmos musculares o contracciones nerviosas (especialmente dorsalmente), vocalizaciones, el correr, saltar, posibles alucinaciones, o auto- agresiones. A los gatos afectados es difícil distráelos, y si lo hacen es por cortos periodos de tiempo.

Diagnostico

Para estos pacientes es necesario un examen físico completo con exámenes que descarten afección orgánica, además de un cuidadoso apoyo del dermatólogo y neurólogo, sobretodo en pacientes refractarios. La evaluación de comportamiento por un Etólogo se debe incluir todos los datos sobre la estimulación ambiental, estimulación social, y estado emocional del paciente, y correlacionar la información en un conjunto para poder diagnosticar lo más acertada posible.

Tratamiento desde la Etología.

El manejo del enriquecimiento ambiental es importante para estos pacientes, debemos percibir cuales son los estímulos que pueden causar estrés en el animal y hacer lo posible para cambiarlos, ejemplo en gatos que no tienen la posibilidad de salir de sus casas escondites, y subniveles en alturas pueden ayudar a reducir el estrés, en perros las salidas y el contacto social es muy importante, y para ambas especies el juego fundamental para desarrollar conductas propias de la especie.

Establecer rutinas de comida, salidas, juego ayuda a que el animal controle su ambiente, evitando frustraciones y bajando la ansiedad.

Sesiones de modificación de conducta por parte de un especialista son necesarias dependiendo del caso a tratar, generalmente con técnicas de condicionamientos y desensibilizaciones se ayuda a animales con estímulos estresores que son difícil de remover o evitar, animales con comportamientos estereotipados, compulsivos, etc. A veces es necesario usar psicofármacos o feromonas que son coadyuvantes del tratamiento en general.

Recordar que en estas situaciones el castigo no beneficia en nada al comportamiento y a la relación con su mascota.

Oscar Fabián Guevara Baquero.

MVZ. Master en Etología clínica UAB.

Bibliografía

Virga V (2004). Behavioural dermatology. Veterinary Clinics of North America Small Animal Practice. 33(2): 231 – 251.